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16/09/2019

CÓMO ELUDIR UN POTENCIAL INCREMENTO EN LOS DERECHOS DE EXPORTACIÓN

Se fue una semana más de este 2019 que seguramente será inolvidable por muchos motivos pero acortemos el plazo al último mes durante el cual vivimos algo más de 30 días luego de las paradójicas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias; elecciones que calificamos de este modo porque en términos formales no definieron nada pues no había precandidatos compitiendo entre sí en ninguno de los partidos que se presentaron; pero a la vez parecen haber definido o re-definido todo.

Ustedes saben que desde este lugar evitamos entrar en la “mesa de café argentina” pero sí nos corresponde compartir definiciones de contextos para luego sugerir decisiones al empresario agrícola. Esto último es en realidad lo que realizamos hace años, semana tras semana, en nuestras giras por el interior productivo de nuestro país con empresarios agrícolas que nos regalan el privilegio de acompañarlos en su gestión comercial campaña tras campaña.

Suele suceder en determinados contextos que; las consultas se replican sin importar la zona en la que estemos y esta semana fue una de ellas. En particular a partir de los hechos por muchos conocidos, los dos temas del momento fueron: ¿En qué instancia estamos de la guerra comercial entre China y Estados Unidos y cuáles son sus implicancias sobre el precio local de la soja?

¿Cuáles serían los precios actuales con las alícuotas de derechos de exportación de fin de 2015 y qué herramientas tenemos a mano para ponernos a resguardo de un potencial incremento?

A continuación nos explayaremos sobre ambas consultas recibidas de clientes amigos repetidamente durante nuestra semana por la provincia de Córdoba, que cerramos el viernes en la metrópolis de General Arenales, al norte de Junín, provincia de Buenos Aires.

1- CHINA VS. ESTADOS UNIDOS: El eterno conflicto comercial entre las dos potencias del planeta parece haber entrado en un nuevo capítulo y con sentido positivo. Vale recordar que es uno más en una larga historia que comenzó allá por marzo de 2018 con la imposición, por parte de Estados Unidos, de aranceles a la importación de acero y aluminio y luego se fue extendiendo a tarifas de importación a productos chinos por unos U$D 500.000 millones, más del 90% del valor de los bienes importados desde China por Estados Unidos. Desde aquel momento tuvimos varias interrupciones en sentidos diversos. En diciembre 18, luego de la reunión del G20 realizada en Buenos Aires entre vacíos y panqueques de dulce de leche, bien acompañados por el famoso Mmalbec en una cena en el Palacio Duhau; Donald Trump y Xi Jimping pactaron una tregua de 90 días con la intención de llegar a un acuerdo. Se sucedieron luego unos cuantos viajes cruzados de las delegaciones negociadoras de ambos países, en general representados por el Vice Premier y responsable del área de economía del gigante oriental Liu He; y el ministro de Comercio Zhong Shan por el lado de China y; el responsable de Comercio Exterior Robert Lighthizer y el secretario del Tesoro Steven Munchin por el lado de Estados Unidos. A principios de mayo, Donald Trump rompió negociaciones luego de recibir la información de que China pretendía desandar parte de lo ya acordado. Esas negociaciones se retomaron el 1 de julio luego de la nueva reunión del G20 en Osaka, Japón y se volvieron a cortar a principios de agosto pasado. Y así llegamos hasta la semana pasada, cuando China decidió eliminar provisoriamente sus aranceles impuestos a productos importados desde Estados Unidos como medida de acercamiento previa a las reuniones bilaterales que se realizarán en octubre próximo.

Decidimos hacer este raconto para ubicarnos en la situación actual y recordar que en términos de precios de soja este conflicto generó una extraña pero esperable fluctuación positiva en nuestro país, similar a lo sucedido en Brasil. A partir de la interrupción de compras de poroto de soja por parte de China el 06/05/19, se incrementó la demanda sobre puertos argentinos y brasileños lo cual generó que hasta el lunes de la semana pasada el precio de la tonelada de soja había subido casi 4 veces lo que subió en Chicago durante el mismo período; U$D 34/tn (U$D 206 a U$D 240) en nuestro mercado local, versus U$D 10/tn (U$D 305 a U$D315) en el mercado de Chicago; esto incluyendo los derechos de exportación que pesan sobre nuestro precio local. Algo inédito en la historia de ambos mercados. Esa diferencia se recortó muy fuertemente durante la última semana, en la que se conoció la medida amigable por parte del país oriental y el precio de la soja en Chicago se incrementó U$D 15/tn, mientras que en Argentina sólo U$D 2/tn. Veremos como sigue esta historia pero en cualquier caso siempre conviene que el mercado global se encuentre normalizado para que las ofertas y las demandas jueguen su juego de manera genuina y los problemas productivos potenciales como el actual en el país del norte se terminen expresando sobre el precio, canalizados por los grandes especuladores; que al menos por ahora brillan por su ausencia espantados por la incertidumbre reinante.

2-DERECHOS DE EXPORTACIÓN: Sin entrar en la discusión sin sentido de las predicciones sobre quién impondría o no; más derechos de exportación pero con el objetivo de poner números al potencial escenario un empresario amigo del norte de Buenos Aires nos pidió que hiciéramos el ejemplo con precios actuales de las alícuotas de diciembre de 2015, sólo para cuantificar esa potencial situación. El resultado es el que sigue, teniendo en cuenta los precios FOB oficiales del viernes pasado y U$D 10/tn de gastos de fobbing y comerciales.


Finalmente, respecto de herramientas concretas para eludir el potencial incremento en los derechos de exportación diremos que hay 3 (dejando de lado la venta de futuros que no sugerimos para un productor promedio) de las cuales nos agrada una por encima de las demás:

a-Basis: Es sencillamente “colgarse de Chicago” en las toneladas que yo elija y por debajo de determinada posición en una diferencia predefinida de dólares por tonelada. Se puede resumir como un “entregar a fijar por Chicago menos X dólares/tn” y yo puedo fijar Chicago cuando me agrade hasta una determinada fecha predefinida por el comprador. No nos agrada esta modalidad pues es “desvestir un santo para vestir otro”. Zafo del riesgo de más derechos de exportación pero entro en el riesgo de caída de Precios de Chicago; pues esta herramienta no nos regala un piso de precio.

b-Venta disponible o forward: Lo sugerimos en soja disponible y nueva y; trigo disponible, pues a los precios actuales se generan resultados objetivamente atractivos y solamente con el objetivo de canjear por insumos 19-20, que sabemos deberemos utilizar. Ideal resulta acompañar esas ventas con compra de CALLs para quedar abiertos a potenciales subas.

c-Compra de PUTs: Implica pagar una prima/tn (U$D 5 por poner un ejemplo) para asegurar un piso de precio de venta en determinada cantidad de toneladas; quedando abierto a la suba, y sin comprometer mercadería. Esta herramienta es la que más nos agrada si nuestra intención es eludir el potencial incremento de derechos de exportación.



Perdón por habernos puesto un poco técnicos pero hay mucha ansiedad sobre esta pregunta y decidimos compartir las respuestas.

Dijo algunas vez un sabio: “… hay un grupo de gente que no se entera de que las cosas pasan, hay otro grupo que simplemente comenta como pasan las cosas, y una minoría que hace que las cosa sucedan…”. La buena noticia es que todos los días se nos presenta la posibilidad de elegir, para nuestras empresas, en qué grupo queremos estar.

Por Hernán Fernández Martínez

Fuente: Clarín Rural